sábado, 11 de junio de 2011

3 – 68 metros de Fe y más cerca de Dios.

No hay palabras para describir cuantas cosas pasan por tu cabeza delante de un reto mental, más que físico, al enfrentarte a dos cables paralelos separados por escasos 5 centímetros y un cable de acero a modo de pasamanos, suspendido sobre unos 40 metros del suelo. Es un reto mental increíble, porque, obviamente moverse… se mueve…

Yo era el tercero de grupo y delante de mí Oscar y Xavi-Aguana ya habían pasado… Respiro hondo… concentración a tope… Me acuerdo del paso de Fe en ‘Indiana Jones y la Ultima Cruzada” y empiezo mi andadura… Diós Mio! Esto se mueve mucho… Fijo mi vista en una gran casa a unos 5 km de distáncia y intento relajarme… Oigo un comentario detrás… se mueve tanto porque está nervioso… Puede ser… Creo que voy algo encorvado adelante e intento mantener la vertical sin dejar de mirar la casa y sin perder el ritmillo… pie derecho, deslizo manos, pie izquierdo…En la parte central el puente vuelve a bailar su danza pero ya me he habituado… Giro la mirada… Estoy en el centro… Miro a la casa… pie derecho, deslizo manos, pie izquierdo…

Ahora sí he pillado el truco, lo empiezo a disfrutar, solo 20 metros del final… Si el puente se mueve, no soy consciente de ello. Llego al final y grito SIGUIENTEEEE!
Pego un super-suspiro de euforia y descarga. Han sido los 10 minutos más espirituales creo de mi vida. Realmente mi mente ha bloqueado toda sensación y solo había pies y manos… no se quien movía mi cuerpo pero creo que no era yo. Muy guapo!

No hay comentarios: