Tras mi caída, llega Oscar. Alfonso que prudencialmente ha esperado a ver como resolvíamos el asunto decide coordinarse con él. Alfonso subirá por la parte fácil, situándose sobre nuestras cabezas y montando una cordada que me permita subir sin perder altura y permitiéndome descansar. Oscar, mientras tanto acortará la cuerda que me sujeta con cada paso en vertical que realice.
Como una mano divina, aparece un mosquetón atado de la cuerda que no tardo en atar a mi arnés, pero no lo he atado en el sitio más apropiado Xavi-World al arreglar mi desaguisado pierde un ‘ocho’ metálico. Por suerte, unos ferrateros lo recogieron y fin del problema.
La cuerda se tensa, coordino a grito de 1,2,3 mis ascensos. Y empiezo a subir el primer peldaño… de nuevo las fuerzas flaquean pero por suerte ahora puedo descansar sin perder altura… 1,2,3…un peldaño más… 1,2,3… supero el desplomado… y en apenas 2 minutos estoy arriba sobre tierra firme.
Doy las gracias y me disculpo con todos los compañeros… bebo agua y me tumbo extenuado… en mi mente repaso mi experiencia, y aunque angustiosa, reconozco que me ha aportado una sensación nueva en mi vida, y me gusta… me he colgado de 40 metros. El material me ha asegurado. He caido, he volado, y estoy totalmente ileso.
Una sensación de euforia temblorosa me invade… Esto se grabará para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario