sábado, 27 de agosto de 2011

Capítulo 7 – La colchoneta que arrastra el peso muerto del Chino

Esta vez el mar aún parece más bravo pero nos pilla experimentados. A mi lado está el Chino a quien le he dicho que se deje de heroicidades y se apalanque conmigo en la colchoneta. Sus ojos brillan pensando que esta vez habrá un buen flotador que le ahorre un par de litros de agua salada y un montón de cansancio.

Un par de olazos de agua HELADA (recordad que seguimos en la Falconera) nos saludan, nos empapan y nos ponen las cosas difíciles. El Chino ya está en el agua esperando con la colchoneta y la bolsa que contiene la cámara. Como siempre yo con las aletas tardo algo más en entrar pero esta vez no cuesta tanto. Nos ponemos Chino y yo en plan náufragos agarrados a la colchoneta y empezamos a tirar.

Pero claro, el Chino pesa un poco y no lleva aletas así que la velocidad de la colchoneta a la ida, se reduce a la mitad a la vuelta (o eso parece). Voy hablando distendidamente con él pero me doy cuenta que a unos 50 metros los compañeros ya han salido y nosotros no avanzamos. Me pongo a aletear para avanzar pero Eloy no me pone las cosas fáciles al estar agarrado. Él intenta ayudar pero no consigue que eso sea una gran ganancia. Al final empiezo a hacer largos de apenas 10 metros, pero voy parando porque me harto de aletear y el oleaje, que me parece que ha aumentado mogollón, no me pone las cosas fáciles. Descanso… Otro largo de 10 metros… Descanso… Otra vez… y a escasos 15 metros por fin tocamos suelo arenoso. Estoy cansadete pero he llegado.

Las olas van y vienen y nos dan tortazos, pero salir del agua esta vez ha sido pan comido. Allí estan todos esperando y entre vítores y palmadas nos felicitamos por la travesía y nos hacemos un par de fotos.

El Chino está algo cansado y David no deja de bromear con él y sus ‘cigarrillos’. De camino al coche vuelvo a parecer una maruja con cosas, esta vez voy con David que me reconoce que la Falconera ha sido más duro de lo que esperaba y que el neopreno le ha molestado más que otra cosa.

Yo le digo que para otra vez, se deje de neoprenos y se traiga una colchoneta. Creo que el Chino ya no verá de la misma manera las colchonetas de playa, desde hoy. Ya en el coche, nos cambiamos y yo regalo un juego de magia a Eloy y Javi. Al entrar en el coche giro la vista en dirección a los riscos y el mar, y mentalmente me despido de la Falconera a la que tanto había llegado a respetar y a la que al final, he vencido.

Jaumet, 02/09/2011

Galeria de Fotos completa:
https://picasaweb.google.com/JaumeGarciaMasachs/LaFalconeraDelGarraf?authkey=Gv1sRgCM--7_2rwouCEw

2 comentarios:

Machete dijo...

Yo no lo hubíera hecho. Menos mal que todo ha salido bien.

Anónimo dijo...

Me ha puesto los pelos de punta! Sobretodo la primera parte! Cuanto peligro! Menos mal que nuestra aventura en la Falconera fué mucho mas plácida, debe de ser por el oleaje, simplemente algunos problemas en la entrada y salida de la cueva a la que pasaba un barco cerca, y ya està. Yo traía neopreno y colchoneta, y al final me decanté por neopreno solo, que tambien ayuda a flotar. Saludos!