martes, 28 de febrero de 2012

EL PRIMER DIA DE TRABAJO

Aunque suelo usar este blog para mis aventuras, no puedo negar que lo de hoy, también ha sido como una nueva aventura aún por desarrollar.

Tras 10 meses de paro, uno se pregunta cómo volverá a ser eso de volver a trabajar. Muchas veces recordaba aquella vieja canción de Luis Aguilé: “Es una lata, el trabajar, todos los días te tienes que levantar”. Pero para una persona como yo que llevaba 16 años ininterrumpidos trabajando, tras unos meses de “vacaciones” el cuerpo te pide que te vuelvas a poner en activo, en mi caso para volver a sentirme útil. Lo he pasado genial estos 10 meses, he vivido muchísimas cosas geniales y seguiría genial otros 10 más, pero mi mente pedía a gritos volver a sentirme un elemento “normal” de la sociedad, y es por lo que he luchado.

Hoy ha sido el día de volver a la normalidad. Y por alguna razón, todo ha girado en el mejor sentido. Me siento un afortunado y privilegiado al escribir estas líneas, tras el pedazo de día vivido.

Mi empresa se llama SEMPER-ES (me lo acabo de inventar por confidencialidad) y las malas lenguas la califican de una de aquellas empresas donde sabes a que hora entras pero no a la hora que sales. La jornada laboral es superior a las 42 horas y según alguien, o progresas o te vas a la calle.

Hoy estaba nervioso al entrar. He tenido una noche donde se me han agolpado miles de extraños sueños, fruto sin duda del no-saber. Finalmente sobre las 09:20 aparecían en recepción dos personajes con traje y corbata, uno de los cuales me sonaba de una entrevista anterior. El otro iba a ser mi responsable (o jefe).

He tenido suerte, tras el primer día mi responsable ha estado totalmente entregado, amable, cordial, comunicativo y hasta gracioso. Es un chaval joven que me recuerda mogollón a Luis Piedrahita. Me ha paseado por la sala de tarjetas de empresa, por Sistemas donde me ha dado mi portátil, nos hemos tomado un café, hemos comido con sus compañeros y hasta en el momento de llevarme a mi lugar de trabajo, me ha dado a elegir dónde quería sentarme (Es importante. En mi caso con pared a mi espalda y por lo tanto con un ambiente de concentración lejos de paseos de personas por delante y por detrás)

Luego me ha comentado mi horario que se restringirá a 40 horas (mira tu por donde trabajaré, en principio, menos de lo esperado) y hemos hablado de nuestro proyecto en el cual, por un par de gestos y miradas, me ha dado a entender que confía en mi experiencia y que trabajaremos como gran equipo.

En fin, lo único que no me gusta es que los trabajadores de SEMPER-ES deben llevar traje y corbata. Yo por ser externo a la empresa, no estoy obligado, pero te sientes un poco fuera de honda. Aún no se lo que haré con mi vestuario ‘casual’, aunque creo que de momento, seguiré sin vestir traje.

Por último, mi sueldo, y en la terrible situación laboral del país, no es el que era hace 10 meses, pero precisamente por eso creo que es más que razonable, y encima con contrato indefinido y … espero…
con la esperanza que algún día los compañeros de SEMPER-ES se den cuenta que “Yo sí que valgo” y decidan incorporarme a su empresa. Creo que con un poco de suerte podría conseguirlo.

A las 18:55 abandonaba las oficinas, y sin fichar. Nada parecido al chiringuito de donde venía que te calculaban hasta los minutos de estar en el lavabo. De repente, me ha deslumbrado un caluroso rayo de sol: con el cambio de hora, seguía iluminando la ciudad.

He pasado por delante de la tienda NESPRESSO y he comprado un par de cajas para la maquina de la oficina. He descubierto que no tendré que preocuparme de tuppers de comida, ya que hay gran variedad de opciones de comida y menus y hasta mi querido NOSTRUM. Y con un buen rollazo en el cuerpo por como de bien había ido el día, me he ido a celebrarlo buscando un cache.

Espero que la ilusión y alegría de hoy pueda mantenerlas durante muchas semanas, querrá decir que he tenido suerte. Por mi parte… Hoy digo: Me gusta SEMPER-ES.

                                                                                                                                             Jaumet, 28-03-2012

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