jueves, 11 de abril de 2013

Día 5 – Algo se muere en el alma, Cuando de Rust tu te vas.

Amanece en Rust, y justo hoy que nos vamos hace un sol radiante y una temperatura genial. En realidad estoy feliz porque teniendo en cuenta que la previsión era de 3 o 4 días de lluvia y nieve, la verdad es que hemos sido unos privilegiados de disfrutar de los dos parques sin habernos puesto el chubasquero... ¿2 dias sin chubasquero? Bien... nuevo Achievement conseguido!

Nos sobra un montón de comida entre la cual hay unos filetes de carne. Antes de que sobre, nos lo comemos… Por lo que nos zampamos un solemne filete cocinado por las siempre expertas manos de Oriol para desayunar. Tras ello hoy le toca fregar los platos a Raúl (yo ya los fregué anoche tras la cena) y por tanto aprovecho para enmaletar todo antes de irnos. La propietaria aparece un rato más tarde para dar su visto bueno y con tristeza nos despedimos de nuestro apartamento para ir... a … EUROPA PARK!... ¿?¿?

Sí amigos! Queda un tema pendiente ¿recordáis? mis guantes! Raúl que vuelve a ser el conductor (no se si le encanta, pero mayormente ha conducido casi siempre él) me deja en el parking y por última vez accedo a Europa Park (esta vez solo a la recepción). Vuelvo a encontrarme con la señora de ayer pero esta vez sobre la mesa tiene una caja enoooormeee llena de items. "¿Se acuerda de mi?" ... le digo en Inglés... "Unos guantes marrones que me dejé en los autos de choque"... La señora me mira, sonríe y se va. Aparece con unos guantes marrones en la mano. Tienen un Post-It que pone "ARENA" (que es donde están los autos)... "¿Son estos?"... Estaba por decir que no y olvidarme del tema pero... JODER! que sí que eran! Flipando estoy... Que bien hacen las cosas estos alemanes.

Me vuelvo al coche y me escondo los guantes en el bolsillo trasero. Entro en el coche fingiendo que no los he encontrado. "Ya te lo decíamos”... dicen Oriol y Raúl... "Era complicado”... "Pues yo pensaba que los encontraría”... Dice Marc... "Pues habrías acertado”... digo yo sacando los guantes del bolsillo. "¿Hola?"... dice Oriol en una de sus palabras más repetidas en este viaje y girándose de repente desde su puesto de copiloto. Guantes recuperados! Bien! ¿Puede contar como achievement Lost-and-Found? ¿Hola?
Nuestro destino hoy es Freiburg, una pequeña localidad pintoresca alemana con algunos caches por recoger. En el coche no hablamos mucho, básicamente nos mecemos de nuevo a ritmo del CD (el segundo de los dos que hemos traído) con las músicas de las atracciones (somos frikis hasta para eso)... Ya reconozco con solo oír las primeras notas, cuando suena "Ride On" (alias: JaJa_The_SilverStar), BlueFire, Kasandra o EuroMir (alias: Churun-chun-chun)... Han sonado tantas veces en estos días y las he mamado tanto en Europa Park que ya forman parte de mi repertorio, he de admitir que tras llegar a casa y poner Internet no pude evitar volver a escuchar algunas de ellas.

De repente el paisaje externo empieza a volverse boscoso, el coche enfila una carretera que aumenta de altitud y con ella aparece cada vez más un paisaje invernal con infinita nieve. El bosque exterior bajo la luz del sol y con la acumulación de nieve devuelve unos brillos magníficos y muy bellos. Finalmente aparcamos en un parking.

No! … No estamos en Freiburg. Los frikis compañeros quieren ganarse un nuevo credit en un parque llamado Steinwassen-Park. Aunque para ello deban entrar en el parque, ridear la atracción y salir (total: 60 minutos) pero en esto yo no les voy a acompañar: El parque nos pide 20 euros por la entrada completa o bien 13 euros más, luego, el precio de cada atracción en la que subas. Teniendo en cuenta que solo una de las atracciones vale la pena (a fin de cuentas el parque es más un zoológico que un parque de atracciones) decido esperarme fuera mientras ridean. Mi idea inicial era conseguir durante esa hora de espera alguna WIFI donde averiguar si había algún caché cercano y a ser posible ir a su caza pero fue del todo imposible. Por suerte el ambiente invernal, y el bosque alrededor pudieron hacer que esa hora me pasara muy rápida. Días más descubrí que no había caches posibles. Menos mal.

Sesenta minutos después nos íbamos, ahora sí, a Freiburg. Sería nuestra última parada antes de ir al aeropuerto. Íbamos a intentar conseguir además, un último achievement geocacher: "ICON’S DAY" (encontrar tres tipos de caches en un día). En Freiburg disponíamos de un Earth Cache, de un WebCam Cache y de algunos caches simples para ello. Aparcamos cerca del primero y allí se quedó el coche. Aparentemente con las fotos no debería haber problema en resolver el Earth pero estaba en alemán, así que notita al propietario que no tuvo problema en aceptarlo. De camino hacia el WebCam Cache pillamos un par de caches más... De repente en medio de la calle me pongo a correr: Mis amigos me miran extrañados pero en seguida lo entienden: A lo lejos hay una señora gorda montando una bicicleta! Recordáis el BingoWhore?... pues esta era sin duda otra de las fotos más difíciles de conseguir... así que fue mi momento... como lo fue en Europa Park con el chaval que bebía su lata de Monster, aunque para pillar a la señora no fue necesario molestarla. Me siento guai! otro mini-reto conseguido.

Por fín llegamos a la plaza principal de Freiburg. Allí hay un hotel que dispone de una WebCam. El objetivo de este caché es conseguir que alguien en casa te capture desde internet en el momento en que tu estás en la plaza. Esto en España puede ser tarea fácil, pero en un país extranjero supone una simpática factura en itinerancia. Tras hablarlo, Marc llama a su hermana (Beth) y decidimos que pagaremos la llamada entre todos. Es complicado entendernos en que ubicación hay que ponerse pero al final Beth nos captura y conseguimos el cache y de rebote el Achievement de los iconos. OEEEE!!!
Y es que es el último día y hay poco tiempo ya para resolver achievements pendientes. Le toca de nuevo el turno a Oriol: Achiement Raining Men- Dejar que sus tres compañeros le monten a la vez durante 30 segundos. Este Achievement fue memorable, fue uno de los que yo concebí, aunque en su inicio pensé que se haría en un sofá o en la cama. Pero ya no había apartamento así que... EN LA CALLE! Raúl y yo cogemos a Oriol y lo tumbamos en la calle adoquinada, mientras tanto Marc decide hacer un video con su móvil del suceso y montamos a Oriol. Y lo bueno no fue solo el divertido momento (no tanto para Oriol mamando adoquines) sino que al levantar la vista vemos que los transeúntes nos miran riendo e incluso una señora nos toma una foto!... Marc no lo duda: Acabado el achivement se acerca a la señora y le dice: "Le puedo dar mi email? " ... SI! 

... Y ya me ves a mi buscando un papel (que resultó ser un cartoncillo del pote de paracetamol) para apuntar el mail a la señora. Al día siguiente... OH DIOS! La señora cumple su promesa. Os dejo estos dos documentos para su disfrute… Foto (arriba) y Video:

Empieza a ser hora de comer, no sin antes pringar en un cache que se esconde tras la visita pagada de la catedral de Freiburg. Nunca he sido partidario de los caches que para encontrarlos estés obligado a comprar un ticket, así que nos olvidamos del caché, buscamos algún lugar de comida y no tardamos en ver un McDonalds al lado de un Kebab... Inicialmente yo paso del Kebab pero hay pizza y decido que mejor estar todos juntos y si acaso me pido una pizza hawaiana. Durante la comida... otro achievement que cumplimos, también ideado por mi: Mr.Bean - hablar al menos 60 minutos en inglés entre nosotros - Y sorprendentemente no solo lo cumplimos perfectamente sino que al pasar la hora nos hemos acostumbrado tanto que seguimos hablando un rato más sin apenas esfuerzo.

Toca finalizar la visita a Freiburg, así que antes de volver al coche para ir al aeropuerto, hacemos un último caché cercano al coche. Se trata de un cementerio y desde luego este cache nos da algunos problemas. Aunque lo conseguimos. Fue lo último ocioso del viaje porque se acerca la hora en que hay que volver al aeropuerto, deshacernos de nuestro coche y volar a la vida habitual. Esta vez vuelvo a ser el encargado de conducir, ya que no olvidemos hace 5 días me convertí en el conductor oficial de este RCT trip.

El sol de la tarde brilla potente en el cielo y el calorcito a esta hora hace mella en mis compañeros que medio se mecen en los brazos de Morfeo (y yo casi que también, pero no se lo digáis). Ya en las afueras del aeropuerto llenamos el depósito como es norma, dejamos el automóvil en una de sus plazas de parking asignadas y tristemente liberamos las llaves en el buzón de SIXT. Reconozco que siempre que hago este gesto, tras varios días con un vehículo que casi considero mío, me duele el alma y me cuesta soltar las llaves. No fue una excepción tampoco esta vez.
El aeropuerto de Basilea nos espera. No vamos muy sobrados de tiempo. En la puerta de embarque ya hay gente haciendo cola y casi no hay tiempo ni de comprar. Con mi móvil con apenas batería el viaje se hace algo aburrido mientras mis amigos vuelven a dormirse. Dos horas después llegamos a Barcelona. A Marc le esperan sus padres, Oriol se marcha en tren, a mi también me recogen y solitario dejo a Raúl en el mismo sitio que iniciamos la aventura. Aunque parece una tontería estos momentos me ponen especialmente triste. Es la confirmación de que esto es el fin y mañana toca volver a la vida de siempre.
Y termino aquí mi larga crónica. La más larga de todas y a su vez la más resumida. Me dejo tantos momentos y anécdotas por contar que hasta duele, pero de otro modo esto acabaría en un libro soporífero de miles y miles de cosas que pasaron en Rust, en los parques, o charlando dentro del coche. Ha sido mi primer viaje con compañeros frikis de las Coasters y he sobrevivido pero sobretodo disfrutado de este viaje Roller Coaster.

La experiencia ha sido genial, inigualable y sencillamente genial, pero no por las vivencias, ni los parques, sino porque (y no me canso nunca de repetir) la compañía ha sido de lo mejor. Sin ellos esto no hubiese sido lo increíble que ha sido.
Y es gracioso porque aunque los sigo viendo, les echo de menos también en esas pequeñas cosas que se viven en las 24 horas de convivencia en un destino tan guapo. ¿Repetiremos? Eso espero, esa es la promesa que nos hicimos en Europa Park: Volver si se puede una vez al año.

Llego a casa... triste… Conecto Internet y mientras navego no puedo evitar poner la música de Kasandra, SilverStar y Euromir en el PC... No me cae la lagrimita... pero por bien poco... por desgracia, una vez más se han acabado las vacaciones.

Jaumet, 16/04/2013

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