Amanece
en Rust, y justo hoy que nos vamos hace un sol radiante y una temperatura
genial. En realidad estoy feliz porque teniendo en cuenta que la previsión era
de 3 o 4 días de lluvia y nieve, la verdad es que hemos sido unos privilegiados
de disfrutar de los dos parques sin habernos puesto el chubasquero... ¿2 dias
sin chubasquero? Bien... nuevo Achievement conseguido!
Nos
sobra un montón de comida entre la cual hay unos filetes de carne. Antes de que
sobre, nos lo comemos… Por lo que nos zampamos un solemne filete cocinado por
las siempre expertas manos de Oriol para desayunar. Tras ello hoy le toca
fregar los platos a Raúl (yo ya los fregué anoche tras la cena) y por tanto
aprovecho para enmaletar todo antes de irnos. La propietaria aparece un rato
más tarde para dar su visto bueno y con tristeza nos despedimos de nuestro
apartamento para ir... a … EUROPA PARK!... ¿?¿?
Sí
amigos! Queda un tema pendiente ¿recordáis? mis guantes! Raúl que vuelve a ser
el conductor (no se si le encanta, pero mayormente ha conducido casi siempre
él) me deja en el parking y por última vez accedo a Europa Park (esta vez solo
a la recepción). Vuelvo a encontrarme con la señora de ayer pero esta vez sobre
la mesa tiene una caja enoooormeee llena de items. "¿Se acuerda de
mi?" ... le digo en Inglés... "Unos guantes marrones que me dejé en
los autos de choque"... La señora me mira, sonríe y se va. Aparece con
unos guantes marrones en la mano. Tienen un Post-It que pone "ARENA"
(que es donde están los autos)... "¿Son estos?"... Estaba por decir
que no y olvidarme del tema pero... JODER! que sí que eran! Flipando estoy... Que
bien hacen las cosas estos alemanes.
Me
vuelvo al coche y me escondo los guantes en el bolsillo trasero. Entro en el
coche fingiendo que no los he encontrado. "Ya te lo decíamos”... dicen
Oriol y Raúl... "Era complicado”... "Pues yo pensaba que los encontraría”...
Dice Marc... "Pues habrías acertado”... digo yo sacando los guantes del
bolsillo. "¿Hola?"... dice Oriol en una de sus palabras más repetidas
en este viaje y girándose de repente desde su puesto de copiloto. Guantes
recuperados! Bien! ¿Puede contar como achievement Lost-and-Found? ¿Hola?
Nuestro destino hoy es Freiburg, una pequeña localidad pintoresca alemana con algunos caches por recoger. En el coche no hablamos mucho, básicamente nos mecemos de nuevo a ritmo del CD (el segundo de los dos que hemos traído) con las músicas de las atracciones (somos frikis hasta para eso)... Ya reconozco con solo oír las primeras notas, cuando suena "Ride On" (alias: JaJa_The_SilverStar), BlueFire, Kasandra o EuroMir (alias: Churun-chun-chun)... Han sonado tantas veces en estos días y las he mamado tanto en Europa Park que ya forman parte de mi repertorio, he de admitir que tras llegar a casa y poner Internet no pude evitar volver a escuchar algunas de ellas.
Nuestro destino hoy es Freiburg, una pequeña localidad pintoresca alemana con algunos caches por recoger. En el coche no hablamos mucho, básicamente nos mecemos de nuevo a ritmo del CD (el segundo de los dos que hemos traído) con las músicas de las atracciones (somos frikis hasta para eso)... Ya reconozco con solo oír las primeras notas, cuando suena "Ride On" (alias: JaJa_The_SilverStar), BlueFire, Kasandra o EuroMir (alias: Churun-chun-chun)... Han sonado tantas veces en estos días y las he mamado tanto en Europa Park que ya forman parte de mi repertorio, he de admitir que tras llegar a casa y poner Internet no pude evitar volver a escuchar algunas de ellas.
De
repente el paisaje externo empieza a volverse boscoso, el coche enfila una
carretera que aumenta de altitud y con ella aparece cada vez más un paisaje
invernal con infinita nieve. El bosque exterior bajo la luz del sol y con la
acumulación de nieve devuelve unos brillos magníficos y muy bellos. Finalmente
aparcamos en un parking.
No! … No
estamos en Freiburg. Los frikis compañeros quieren ganarse un nuevo credit en
un parque llamado Steinwassen-Park. Aunque para ello deban entrar en el parque,
ridear la atracción y salir (total: 60 minutos) pero en esto yo no les voy a
acompañar: El parque nos pide 20 euros por la entrada completa o bien 13 euros
más, luego, el precio de cada atracción en la que subas. Teniendo en cuenta que
solo una de las atracciones vale la pena (a fin de cuentas el parque es más un
zoológico que un parque de atracciones) decido esperarme fuera mientras ridean.
Mi idea inicial era conseguir durante esa hora de espera alguna WIFI donde
averiguar si había algún caché cercano y a ser posible ir a su caza pero fue
del todo imposible. Por suerte el ambiente invernal, y el bosque alrededor
pudieron hacer que esa hora me pasara muy rápida. Días más descubrí que no
había caches posibles. Menos mal.
Sesenta
minutos después nos íbamos, ahora sí, a Freiburg. Sería nuestra última parada
antes de ir al aeropuerto. Íbamos a intentar conseguir además, un último achievement
geocacher: "ICON’S DAY" (encontrar tres tipos de caches en un día).
En Freiburg disponíamos de un Earth Cache, de un WebCam Cache y de algunos
caches simples para ello. Aparcamos cerca del primero y allí se quedó el coche.
Aparentemente con las fotos no debería haber problema en resolver el Earth pero
estaba en alemán, así que notita al propietario que no tuvo problema en
aceptarlo. De camino hacia el WebCam Cache pillamos un par de caches más... De
repente en medio de la calle me pongo a correr: Mis amigos me miran extrañados
pero en seguida lo entienden: A lo lejos hay una señora gorda montando una
bicicleta! Recordáis el BingoWhore?... pues esta era sin duda otra de las fotos
más difíciles de conseguir... así que fue mi momento... como lo fue en Europa
Park con el chaval que bebía su lata de Monster, aunque para pillar a la señora
no fue necesario molestarla. Me siento guai! otro mini-reto conseguido.
Por fín
llegamos a la plaza principal de Freiburg. Allí hay un hotel que dispone de una
WebCam. El objetivo de este caché es conseguir que alguien en casa te capture
desde internet en el momento en que tu estás en la plaza. Esto en España puede
ser tarea fácil, pero en un país extranjero supone una simpática factura en
itinerancia. Tras hablarlo, Marc llama a su hermana (Beth) y decidimos que
pagaremos la llamada entre todos. Es complicado entendernos en que ubicación hay
que ponerse pero al final Beth nos captura y conseguimos el cache y de rebote
el Achievement de los iconos. OEEEE!!!
Y es
que es el último día y hay poco tiempo ya para resolver achievements
pendientes. Le toca de nuevo el turno a Oriol: Achiement Raining Men- Dejar que
sus tres compañeros le monten a la vez durante 30 segundos. Este Achievement
fue memorable, fue uno de los que yo concebí, aunque en su inicio pensé que se
haría en un sofá o en la cama. Pero ya no había apartamento así que... EN LA
CALLE! Raúl y yo cogemos a Oriol y lo tumbamos en la calle adoquinada, mientras
tanto Marc decide hacer un video con su móvil del suceso y montamos a Oriol. Y
lo bueno no fue solo el divertido momento (no tanto para Oriol mamando
adoquines) sino que al levantar la vista vemos que los transeúntes nos miran
riendo e incluso una señora nos toma una foto!... Marc no lo duda: Acabado el
achivement se acerca a la señora y le dice: "Le puedo dar mi email? "
... SI!
... Y ya me ves a mi buscando un papel (que resultó ser un cartoncillo del pote de paracetamol) para apuntar el mail a la señora. Al día siguiente... OH DIOS! La señora cumple su promesa. Os dejo estos dos documentos para su disfrute… Foto (arriba) y Video:
Empieza
a ser hora de comer, no sin antes pringar en un cache que se esconde tras la
visita pagada de la catedral de Freiburg. Nunca he sido partidario de los caches
que para encontrarlos estés obligado a comprar un ticket, así que nos olvidamos
del caché, buscamos algún lugar de comida y no tardamos en ver un McDonalds al
lado de un Kebab... Inicialmente yo paso del Kebab pero hay pizza y decido que
mejor estar todos juntos y si acaso me pido una pizza hawaiana. Durante la
comida... otro achievement que cumplimos, también ideado por mi: Mr.Bean -
hablar al menos 60 minutos en inglés entre nosotros - Y sorprendentemente no
solo lo cumplimos perfectamente sino que al pasar la hora nos hemos
acostumbrado tanto que seguimos hablando un rato más sin apenas esfuerzo.
Toca
finalizar la visita a Freiburg, así que antes de volver al coche para ir al
aeropuerto, hacemos un último caché cercano al coche. Se trata de un cementerio
y desde luego este cache nos da algunos problemas. Aunque lo conseguimos. Fue
lo último ocioso del viaje porque se acerca la hora en que hay que volver al
aeropuerto, deshacernos de nuestro coche y volar a la vida habitual. Esta vez
vuelvo a ser el encargado de conducir, ya que no olvidemos hace 5 días me
convertí en el conductor oficial de este RCT trip.
El sol
de la tarde brilla potente en el cielo y el calorcito a esta hora hace mella en
mis compañeros que medio se mecen en los brazos de Morfeo (y yo casi que
también, pero no se lo digáis). Ya en las afueras del aeropuerto llenamos el
depósito como es norma, dejamos el automóvil en una de sus plazas de parking
asignadas y tristemente liberamos las llaves en el buzón de SIXT. Reconozco que
siempre que hago este gesto, tras varios días con un vehículo que casi considero
mío, me duele el alma y me cuesta soltar las llaves. No fue una excepción
tampoco esta vez.
El
aeropuerto de Basilea nos espera. No vamos muy sobrados de tiempo. En la puerta
de embarque ya hay gente haciendo cola y casi no hay tiempo ni de comprar. Con
mi móvil con apenas batería el viaje se hace algo aburrido mientras mis amigos
vuelven a dormirse. Dos horas después llegamos a Barcelona. A Marc le esperan
sus padres, Oriol se marcha en tren, a mi también me recogen y solitario dejo a
Raúl en el mismo sitio que iniciamos la aventura. Aunque parece una tontería
estos momentos me ponen especialmente triste. Es la confirmación de que esto es
el fin y mañana toca volver a la vida de siempre.
Y
termino aquí mi larga crónica. La más larga de todas y a su vez la más
resumida. Me dejo tantos momentos y anécdotas por contar que hasta duele, pero
de otro modo esto acabaría en un libro soporífero de miles y miles de cosas que
pasaron en Rust, en los parques, o charlando dentro del coche. Ha sido mi
primer viaje con compañeros frikis de las Coasters y he sobrevivido pero
sobretodo disfrutado de este viaje Roller Coaster.
La
experiencia ha sido genial, inigualable y sencillamente genial, pero no por las
vivencias, ni los parques, sino porque (y no me canso nunca de repetir) la
compañía ha sido de lo mejor. Sin ellos esto no hubiese sido lo increíble que
ha sido.
Y es
gracioso porque aunque los sigo viendo, les echo de menos también en esas
pequeñas cosas que se viven en las 24 horas de convivencia en un destino tan
guapo. ¿Repetiremos? Eso espero, esa es la promesa que nos hicimos en Europa
Park: Volver si se puede una vez al año.
Llego a
casa... triste… Conecto Internet y mientras navego no puedo evitar poner la
música de Kasandra, SilverStar y Euromir en el PC... No me cae la lagrimita...
pero por bien poco... por desgracia, una vez más se han acabado las vacaciones.
Jaumet,
16/04/2013











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