Un informático Data Engineer en USA
Después de que en 2007 fuera Bélgica, y en la década de 201x Escocia, no esperaba que algún día este blog despertara de nuevo con un bonus en otro país:
¡¡¡¡Estados Unidos!!!!
Y es que mi nuevo periplo laboral me está permitiendo trabajar para (llamémosle:) Mel, que aunque español de pura cepa, lleva 8 años viviendo en San Diego, California, donde incluso se ha casado.
Cuál sería mi sorpresa el día que nos anunciaron que mis compis (llamémosles:) Enrique y Ana junto con un menda lerenda, se marchaban 10 días (más viaje) a visitar a Mel en San Diego.
Cuantas ganas de vivir el "experiención" y cuantas cositas he vivido. Veamos a ver si puedo resumirlo todo.
Taxi Driver
Así es: Nada más llegar tras 12 horas de vuelo desde nuestra escala en Munich, nuestro reloj biológico nos decía que era medianoche, pero el reloj insistía en decirnos que eran las 15.00, tras el periplo de llegar a la agencia de Car Rental (tocaba ir en bus) y de que nuestra agente se hiciera un lío para darnos el coche, aún quedaba la sorpresa que al llegar al aparcamiento el coche no estuviera.
Por suerte lo arreglamos rápido. Un señor nos dijo: llevaos este mismo (claro que sí ... Será por coches con las llaves puestas?) pero aunque yo he llevado coches de cambios automáticos ... digo... Como iba eso de R N D L P ¿?¿?
El señor simpático ya nos lo explicó, pero en el estrés olvidé graduar espejos y poner el GPS en modo español. Encima Enrique y Ana dando instrucciones y conducir de noche no fue una tarea nada sencilla.
Sobre todo, porque no soporto "consejitos" cuando conduzco y menos cansado, de noche, con un coche alquilado que no domino y en un país en el que jamás he conducido.
No fue fácil, pero aunque me lié en algún cruce conseguimos llegar sanos y salvos al Hotel. El resto del tiempo conducir fue lo más fácil del mundo mundial. Luego os cuento más.
Primera noche en USA
Aunque casados decidimos que era pronto para ir a dormir y decidimos ir a pie a buscar algún restaurante (a pie... Ilusos, éramos aún...) y la sorpresa era que allí a las 20.00 todo estaba cerrado.
Conseguimos entrar en un fast food de comida mexicana 24h donde Enrique y yo comimos (Ana estaba que no aguantaba y comió luego de volver al hotel) pero el cansancio hacía estragos.
Eran las 21:00h (en San diego, o sea las 06.00 de la mañana para nosotros) la hora que nos íbamos a dormir... Craso error no aguantar 2h más antes de ir a dormir porque por aquello del Jet Lag, entre las 4 y las 5 ya estaba más que despierto, así que entre 6 y 7 desayunamos, (Mierda de desayuno... super Insano y poco variado... Eso sí los waffles estaban de muerte).
Acabado el breakfast, pedí un cambio de habitación. En la mía había un ruido de motor que en plena noche daba bastante pol "cul" , gestioné el cambio y me dicen... donde prefiere... y yo: Hombre en última planta hay mejores vistas. Y toma ya! la 502 se convirtió en mi nueva y definitiva habitación.
Primer día laborable en USA
08:00AM retomo la tarea de conducir. Ya había tuneado el GPS y los retrovisores. De día y con todo a favor llegar a oficina fue ultra sencillo y disfrutón incluso.
Mel ya me había contado que en general el espíritu conductor en los States es bastante afable (supongo que nadie quiere que le peguen un tiro en un país que permite la posesión de armas) pero es que encima, las autopistas son de 7 carriles y cada vez que quieres tomar un giro a tu derecha, la carretera de turno se amplía en 1 carril de manera que cuando giras (y no hace falta esperar el verde del semáforo si es giro derecho) difícilmente te chocarás con un coche que ya circulara en esa vía que tomas (Más que nada porque está en ese "carril de giro")
Aparcamos en la puerta. En los States (o al menos en California) todo se hace en coche... TODO! ... De ahí que ir al restaurant a pie, hubiese sido de tontos. Hasta sacar dinero del banco se hace en coche. Por lo que el tema aparcar está cuidado a tal punto que todos los parkings no solo son gratuitos en general, sino que son enormes. Mayormente, al ir a un restaurante no aparcábamos más allá de 30 metros de la puerta.
Ya aparcado en el parking de la empresa, entramos en lo que serían las oficinas (tras equivocarnos de puerta) con Mel y nos vamos a hacer un café.
El CAFÉ ES HORRIBLEEEE!!!, aguado que te cagas! Incluso el del hotel! 10 días que no pude beber un café decente.
Al final tiraba de chocolate (ColaCao) que era más o menos bebible.
No voy a entrar en muchos detalles laborables, que seguramente no interesan: Más o menos los 10 días transcurrieron de reunión en reunión y con algunos momentos con Mel (o no) donde sobre todo poníamos sobre la mesa nuevas tareas o analizábamos las existentes.
En algún momento incluso pudimos trabajar en nuestras tareas con el portátil. (pero pocas veces)
Vamos a Comer (o a Cenar)!
Y llegamos a un gran tema en los States (sobre todo si tanto la comida como la cena la haces en restaurante):
Es casi imposible pasar 10 días en USA y no engordar. (3 kg extras me he traído de vuelta)
Las tentaciones culinarias aquí son enormes, los platos son enormes, las bebidas son enormes y mayormente el 90% de los platos son de una manera u otra "procesados". (no es comida de la abuela, vamos)
Y si bien es verdad que he comido muchas ensaladas (todos los platos sieeeempre suelen llevar un acompañamiento a elegir) la cantidad de carne que te acabas comiendo es enorme.
Los camareros en USA son otro tema peculiar: suelen tener sueldos bajos, así que la "propina" es algo CASI OBLIGATORIO para cualquier comensal. (tanto es así, nos cuenta Mel, que un americano que no pueda/quiera pagar propina, no iría a un restaurante)
Y es que, está hecho a propósito: Los camareros son ultra serviciales, amables, pelotas, te preguntan que tal todo mil veces, para que tu propina sea generosa. Una propina del 10% es mala , 15% es normalita , 18-20% sería la norma general.
Ojo cuidado... quiere decir que si tu cena vale 100USD te dejas 120USD total. O que si no dejas propina igual alguien al salir te pregunte ... ¿QUE HA PASADO? ¿QUE FUE MAL?
Dice Mel, que por eso un camarero evita en lo posible, servir a extranjeros, porque puede muy fácilmente que no dejen la propina que deberían.(Es así, los "españolitos" no llevamos nada bien el tema "propinas". Estamos muy mal acostumbrados)
Las bebidas también es un tema curioso. Tienen mil bebidas distintas. (Mención especial al descubrimiento de Dr.Pepper y su homólogo Mr.Peep que son una especie de coca cola con sabor a Kojak)
Se sirven en vasos de litro y cuando te estás quedando sin ... Te hacen un "refill" por la cara. (Si en España vais a Burguer King o Foster's Hollywood, pues eso)
Eso sí, son de Máquina... no esperes botella de "lo que pidas" ... Excepto si pides agua que para que "no sea gratis" te la sirven en botella.
Al final (atención momento poco sutil) tanta carne y bebida a destajo acaba desembocando en que el cuerpo se deshaga de tanto exceso por algún sitio. Y sin ser muy explícito os diré que en los States no hay escobillas en el WC.
Ellos lo "suplen" con esos lavabos con un palmo de agua donde "todo" acaba flotando para luego eliminarlo al pulsar la cadena. Pues bien, que sepáis que suele funcionar, pero no mejor que las escobillas. En un mal día ... Algo queda. Es así!
Ratos libres o de ocio
Todo viaje de trabajo tiene sus momentos distendidos (sin contar los de los restaurantes), en USA nosotros tuvimos principalmente 2 días de finde y algún que otro pre o post trabajo.
Mis pre/post trabajo principalmente han sido escaparme a buscar geocachings cercanos, por suerte en el hotel que estábamos había bastantes alguno de los cuales, por hacer como los locales, los cacé yendo en coche y aparcando a escasos metros de su ubicación.
Pude haber hecho más, pero el Geocaching, aunque me sigue gustando, ya no es aquella fiebre de antaño.
Otros AfterWorks son los que compartimos con (llamémosles:) Mollins, Luiggi, y Bert que nos acompañaron 3 días en San Diego. Grandes tipos con los que no solo compartimos cenas, sino algunas visitas al centro de San Diego donde ver las playas, los Leones Marinos, y donde descubrimos algunos Pubs y las Pharmacy que nada tienen que ver con nuestras "farmacias".
Mel, tuvo la gentileza de ser nuestro guía y chofer local durante el sábado, donde conocimos a su gentil esposa colombiana.
Con él visitamos un poco de Downtown, El Seaport, Coronado Island, La colina de Soledad, La playa de leones marinos, el Pier y su playa de surfistas.
El domingo estuvimos en el enorme Balboa Park y la entrada del Zoo de San Diego (con un impresionante león casi suspendido en el aire: "Rex") y acabamos en Las Americas Outlets junto a la frontera con Tijuana para hacer casi 3h de compras. (Los Domingos, América, no cierra comercios)
De ahí principalmente saqué algunos regaletes y una oferta de unos Calvin Klein.
Curiosa esta gigantesca área de Outlets que recuerda "La Roca Village" pero en gigante. No solo por el maremagnum de coches y gente sino que por su situación junto a la frontera, el idioma que más predomina ahí es el nuestro.
Nos dijo Mel, que hay muchos americanos hijos de latinos que reniegan del idioma. Y debe ser así porque tuvimos un ejemplo: "Javi" de nuestro restaurante preferido: el "Lazy Dog" con una pintaza latina que por mucho que nos escuchó hablar español jamás intentó comunicarse con nosotros más que en inglés.
Esa cercanía con la frontera hace que, además, la cantidad de latinos que trabajan en USA, pero cruzan a diario la frontera, sea inmensa.
Creo que el 100% de personal de limpieza que he visto (especialmente camareras o limpiadoras de hotel y algunas dependientas) eran latinas por esa razón.
Pero todo lo que empieza...
Y así es, unos días después de pasar mi cumpleaños en San Diego, tocaba volver a Barcelona... eso sí... en clase Business con todas las comodidades.
El Jet Lag de vuelta casi ni existió porque pudimos dormir en el avión casi 8 horas y al llegar a Munich (las 13.30 locales, las 03:00 para nosotros) estábamos bastante descansados.
Las 11 horas de vuelta se hicieron casi inmediatas y al llegar a nuestras casas (02:00AM - para nosotros las 17.00 aunque cansados de tantas horas de viaje) ya nos fuimos a dormir y recuperarnos del cambio horario.
Ahora, retomando mis recuerdos y con tantas y tantas cosas vividas, me quedo con la experiencia de haber experimentado esos 10 días en uno de los estados (California) más caros de USA. Según Mel, un sueldo "normalito" para vivir en San Diego debería ser a partir de 85k dólares brutos (toma ya!) así que me puedo quitar la idea de venirme algun día. (al menos a Califormia)
Me quedo con la experiencia de haber disfrutado conduciendo "mi coche" de Arizona por los States,
de haber trabajado y haber compartido reuniones de oficina, disfrutado de los laboratorios (Qué pasada!) de mi empresa.
De la sorprendente amabilidad (no me queda claro si real o fingida) de los americanos,
del alucinante espíritu navideño EXTREME que inunda allá donde vayas (que hasta simulan la nieve en algunos MALLs),
de las comidas/cenas y las risas con Mel, Enrique, Ana, Bert, Mollins y Luiggi (a ver cuantas recuerdas cuando lo leas):
-Los Pets del Lazy Dog,
-Las enfermeras (y su rol),
-Las escobillas del baño,
-Los: "hoy escoges tu el restaurante",
-Los spaghetti que jamás comió Ana
-Las bromas con Ana como si fuera mi esposa,
-Y tantas otras...
Me quedo también con la sensación de haber aprendido que no es tan fácil entender a un americano como yo creía (hablan demasiado rápido en general y recortando palabras),
de nuestros TOP 3 restaurantes: "Lazy Dog", "Chilli's" y el "King Fish",
de reírme cuando tras decir "Un Dr.Pepper por favor" te responden "Yeah! You got it",
de los waffles diarios que he aprendido hacerme cada día para desayunar,
y por supuesto de haber conocido a Mel y a su esposa. (qué suerte hemos tenido de tener a Mel de jefe)
Mil gracias a Mel que ha conseguido que hayamos podido vivir esta aventura (I no calia). Él luchó por hacerla posible. Lovely!
No sabemos si volveremos algún día a San Diego (es demasiado caro, hay que justificarlo y no hay mucho presupuesto) pero si no es así desde luego que conservaremos el grandísimo recuerdo.














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