lunes, 29 de agosto de 2011

Capítulo 5 – Que fría está el agua! Como se sale de aquí!

Con la tranquilidad de la colchoneta bajo los brazos que además transportaba la mochilita de David donde guardábamos el pote, con la bolsa que contenía la cámara de fotos, llegar nadando a la falconera fue un paseito, yo me quité las gafas de buzo que no conseguía que quedaran limpias para usar los ojillos. La visión desde el mar del risco de 50 metros de altura impresiona, me gustó esa sensación, a mi lado Marc me sigue de cerca usando la colchoneta como reposo, Aguanaguanga no queda lejos y los otros tres parece que no avanzan… y no entendemos por que.

A la vista de la falconera, nos ataca la corriente HELADA de agua que proviene del rio subterraneo de la cueva. Diós! Que frío! A escasos 50 metros de allí vemos perfectamente la cueva pero… ¿Por donde narices se entra? El agua helada empieza a tocar las narices y por fin mientras buscamos por donde entrar aparece David a mi espalda. Genial! La entrada se hace por el lateral de la cueva.

Que fácil de decir y que difícil de hacer. Las olas golpean salvajemente la cueva y es complicado meterse sin que te meneen un poco. Pero en el lateral de la cueva se asoman unas escaleras de piedra y junto a ellas, una providencial roca plana que nos ahorrará muchos problemas.

En la entrada, hace un olor extraño, como de carburante pasado… no es muy agradable pero una vez subes las escaleras arriba, el olor desaparece. De repente oigo un par de golpes de TOS detrás mío... Medio muerto y acompañado por Javi, viene Eloy que hace cara de haberlo pasado muy mal. Creo que ha subestimado la falconera y a sus 25 añitos ha quedat ‘fet una coca’ … pero ha llegado y eso se merece un OLÉ! … David pícaro se rie y me dice … Es que fuma muchos ‘cigarrillos’ y eso le pasa factura.

La roca plana donde nos encontramos David y yo no es un buen sitio de descanso porque las olas te arrastran con fuerza, así que alguien se lleva la colchoneta escaleras arriba mientras yo me cambio las aletas por los escarpines. Me cuelgo la bolsa y cuando voy a subir las escaleras veo que entre la roca plana y las escaleras hay un recodo con arena donde descansar. CRASO ERROR! Me creo que la profundidad es de apenas 40 cm y es un 'bujero' hondo, así que me hundo en el agua con bolsa de cámara incluida. Un par de olazos más tarde consigo incorporarme y POR FIN! Subo la escalera que nos lleva a una especie de mirador sobre el agua y al caché.

No hay comentarios: