martes, 3 de julio de 2012

Capítulo 4 – El primer chungo. El desplomado.



A partir de aquí, no hay muchas sorpresas, básicamente más cadenas que permiten subir el canal, algunas de ellas bastante verticales que requieren de un poco de equilibrio y fuerza pero que no dejan de ser bastante asequibles para todos.

Finalmente, las Damas empieza a enseñar los dientes de verdad. Ante nosotros una pared de tres largas cadenas. Estas hay que hacerlas bastante rapidito porque sino te dejan sin fuerzas necesarias para el desplomadito que le continúa. Como no hay línea de vida, no hay más remedio que, como mucho, asegurarse de la propia cadena, lo que no es especialmente útil teniendo en cuenta que en caso de caída, la longitud del ‘volado’ seria bastante alta.

Y llegó mi pesadilla: El desplomado.Ampliado aquí.

Viendo a Andrés y Raúl superarlo sin especial problema pensé que a mi no me costaría demasiado. Craso error. En el primer intento, y quizá a causa de las cadenas anteriores me vi incapaz de superarlo, así que retrocedí para reponer fuerzas.

David venía tras de mi y preferí darle una cuerda por si acaso. (Cuerda rígida pero de esas de magia, jaja)
No es que la cuerda fuera la que arreglaría el desaguisado, pero en caso de necesidad aparte del disipador y la baga podría ser un nuevo punto de ayuda.

David subió y también pasó el desplomado sin problema. Me dio tanta rabia que pensé en el porque yo me quedaba sin fuerza cuando el resto de ferrata la había hecho tan campante. Así que como sí o sí había que hacerlo me conciencié y saqué la fuerza de donde la hubiese. Mi cabeza sabía que no me iba a fallar así que tiré escalón arriba y con un par de gritos y 2 esfuerzos gordos superé el jodido desplomado jadeando como un perro.

Aunque cansado, llegué al final del tramo satisfecho, esta vez lo había hecho y lo había hecho yo y sin ayuda (aparte de la psicológica que siempre está David para ofrecer)

Aprovechamos para hacer una pausa. Andrés que me veía chungo me pasó un platanete que me vino de perlas porque me reanimó bastante. Un gran tipo como dije antes. No le faltaron palabras de ánimo y de fuerza por el esfuerzo requerido.

No hay comentarios: