Viernes 18:00h. Abandono
las oficinas de Barcelona con mi compañero italiano, rumbo al aeropuerto. Allí
nos encontraremos con mi jefe y algún compañero más, y tomaremos un avión
Ryanair (que últimamente no dejan de salir en la prensa y no por buenas causas)
hasta las tierras escocesas de Edimburgo.
Sobre las 00:00 llegamos
a nuestro apart-hotel. Un lujazo. En el que tras gestiones previas de recién
llegado, me despido de mi jefe que comparte la habitación adyacente y me dejo
llevar en apenas segundos hacia los brazos de Morfeo que me tiene ganas.
07:00AM – La inevitable
excitación del primer día hace que ya haga una hora que retozo a duermevela
entre las sábanas de mi cama doble. Suena el despertador y me doy un susto. En
20 segundos estoy en pie. Abro las cortinas diciendo: “Good morning Edinburgh”
y sorprendentemente un cielo azul celeste y soleado me devuelven el saludo. No
puedo creer que haga un día tan guapo en Edimburgo.
Me ducho y tras un
‘retrasillo’ de mi jefe salimos con nuestro coche alquilado hacia Livingston …-Supongo- ... (broma
facil)- donde están las mega oficinas de nuestro cliente.
Las oficinas son sencillamente
abrumadoras, se respira un ambiente muy cordial y el entorno al estar en las
afueras, es un regalo a la vista… campos, arroyuelos, bosques y alguna
montañica.
Además TVs proyectando
los deportes (sin sonido,claro), cafes y tés gratis, salas de relajamiento con
billares i ping-pong … en fín… algo que seria raro de encontrar en nuestro
país.
Más estresante fue sin
duda las reuniones en Inglés con acento scottish que os aseguro me creo
grandísimos problemas. Y no mola. De momento cuando me hablaban mis respuestas
eran… Ah! Muy bien! De hecho yo creo que XXX.
Donde XXX era algo que
CREIA tenía que ver con lo que se hablaba… Buff … que mal rato.
Por lo demás genial. La
anécdota del día fue que con tanta reunión fue complicado desayunar y por
desconocimiento fuí a buscar un café mientras el cliente me pedía otro.
Conclusión: Dos vasacos de café con leche de litro enfrente. No problem… Mañana
se calienta uno y pa' desayuno… Aquí no se tira na’a.
Y yo que me creía que no
haría nada muy productivo (no había hecho casi nada en dos meses de curro) y me
llega un correo que cambiaria mi visión… Mare de Deu que cosa más larga … Solo
os digo que 1 mes después aún estoy currando en el mismo asunto.

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