Día 3 – Europa Park, pasión por el detalle.
08:00AM.
De nuevo el cielo está nublado, pero sigue no llueve, si aguanta así, hoy será
un gran día. Hoy al contrario de ayer, estoy feliz, tranquilo y con muchas
ganas de parque. He oído tantas maravillas de Europa Park que estoy deseando
pisarlo. Además queda a escasos 10 minutos del apartamento así que por una vez,
iremos a pie al parque.
Europa
Park es el parque temático más grande de Europa y tematizado en la práctica
totalidad de países europeos: Alemania, Italia, Francia, Suiza, Grecia, Rusia,
Inglaterra, Holanda, Escandinavia, Islandia, Austria, España, Portugal. Además
de una zona colonial y otras zonas infantiles.
Para
hacerse una idea de su magnitud, pensad que el parque ocupa una extensión que
supone un tamaño aproximadamente de hasta 3 veces más que el conocido Port
Aventura y aglutina más de 100 distintas atracciones e innumerables shows.
Europa
Park no deja indiferente a nadie, seas de la edad que seas, es tu parque. La
pasión por infinitos detalles, de no querer hacer las cosas bien, sino PERFECTA,
la gestión de todo en general, el despilfarro gratuito de tantos y tantos
recursos y dinero en beneficio del visitante…
Bromeábamos
incluso entre nosotros diciendo que ante una decisión de varias opciones, la más
CARA siempre es la que se escoge Europa Park.
Si
alguien lee esta crónica fuera del grupito que fuimos. Creedme: Id a Europa
Park! Seas quien seas, seguro que lo flipas.
Tras el
desayuno, duchas y demás rutinas, salimos camino de la entrada. Toca pasar por
taquilla. Raúl y Oriol tienen pase por un día, así que Marc y yo pringamos 73
euros por dos días de parque. Aunque parece caro, cuando sales del parque te
das cuenta que no lo es. Casi es hasta barato.
¿He
dicho ya que Europa Park es precioso? Pues LO ES y te das cuenta al atravesar
las puertas. Te sientes como cuando entras en Disneyland, te conviertes en un
chaval de 10 años y poco a poco Europa Park te agarra por tus partes y te hace
ver que a pesar que Disney es fantástico, estás en un parque que le sobrepasa y
a mucha distancia.
Me podría
pasar 50 párrafos hablando de los miles de detalles preciosos que paso a paso
vas descubriendo… De las chorrocientas atracciones que visité y de las
sensaciones tan buenas que despierta Europa Park, pero me toca resumir e
intentaré detallar los puntos que más me impactaron este primer día:
à EuroSat: Preciosa del estilo
SpaceMountain. Cubierta, familiar y trepidante.
à EuroMir: WildMouse con su
pegadiza banda sonora “Churun-chun-chun”, divertidísima y con factores
aleatorios que hacen que no sepas si caerás pa’lante o pa’tras.
à Kasandra: Preciosa música. Una
MadHouse como la de Warner donde parece que nada se mueve pero todo se mueve.
à Matterhorn Blitz: Otra
WildMouse (es que me encantan las WildMouse) de temática granjera muy divertida
también.
à Ghost Castle: Dark ride como la
mansión encantada de Disney. Así de miedo. Preciosa.
à Abenteuer Atlantis: Lo mismo pero
con pistolitas para disparar a todo bicho viviente que vieras. Nos dejamos los
brazos disparando.
Luego
el trio de tres rides, que pasa por una impresionante cueva de diamantes, donde
se aglutinan el paseo a pie por tada la mina (Magic World of Diamonds), el Tren
AlpenExpress (tipo tren de la mina de Port Aventura) y los “tronquitos”
acuáticos Tirol Log flume.
No
debemos olvidar tampoco que todo día de parque tiene también sus anécdotas, una
de las buenas era para nosotros conseguir el Achievement “Atlántica Duchen” …
Se trata de quedarse quieto y sin chubasquero (suerte que el anorak es
impermeable) en el paso de la góndola de “Atlántica” (Atracción de tipo Tutuki
Splash) y dejándose remojar por el splash sin moverse. Momento memorable que os
invito a ver en video.
Tampoco
faltó la “tonteria” de conseguir el de achievement “Maratón de gratuidad” …
Subir 5 veces en menos de 25 minutos a atracciones de mareo gratis. Pués OLE! (y
nunca mejor dicho) En la zona de Spain había una de estas de mareo (por suerte
no mucho) y ale… una ronda… y luego otra… y luego otra… y pa’ variar al lado
había otra atracción similar… pues venga dos más y achievement conseguido.
Somos tontos Colega!. Pero que bien lo pasamos.
Entre
rides y achievements llegó la hora de comer. Esta vez escogimos un restaurante oriental,
que no es que me guste mucho pero tenia buen ambiente pues se encontraba dentro
del recorrido de “Pirates in Batavia” (casi idéntica a la equivalente Piratas
del Caribe de Disney) así que tras comer dimos la consabida vueltecita por esta
ride.
Y por fin
el plato fuerte: Wodan, BlueFire y Silver Star. Estas dos últimas por baja temperatura
no estaban abiertas durante la mañana, así que fue por la tarde fue el momento
para ridearlas.
Wodan
es una maravilla, según mis compañeros existen algunas mejor de este tipo todo
de madera, pero para un novatillo como yo que solo ha subido en Stampida
(dolooooor) o en la WildWildWest de Warner, Wodan es una auténtica pasada,
sobretodo porque a pesar que se cabalga en ella como si de un potro salvaje se
tratara, la verdad es que a efectos físicos no ‘duele’ físicamente como lo
hacen sus compañeras.
Además
el precioso e inclinado Drop inicial es de los mejorcitos que he catado nunca.
Una locura endiablada para una gran coaster de madera.
SilverStar
es otra maravilla. Es la hermana ‘melliza’ de la recién estrenada Shambhala
en Port
Aventura, aunque esta ya tiene 11 añitos. Diseñada como si jorobas de camello
se tratara, peca en que le han instalado demasiados frenos (trims) en determinados
puntos que le hacen perder un puntito de emoción. De todas maneras desde mi
punto de vista una de esas coasters donde sentir velocidad y airecito en la
cara, y fina fina de montar.
Dejo
para el final mi TOP 1 casi a nivel mundial. La adoro. Si mi media naranja
fuera mujer seria BLUE FIRE, y es que es esa coaster que cuando la vi la
primera vez desde el coche me encantó sus formas y color, y cuando la rideé
sentí esa magnífica finura de la que hace gala. No se como explicar: Es una
coaster que es como si te avisara, te sumergiera y te deja saborear… te
susurra; “mira lo que viene ahora…” y tras vivirlo … “Bien, pues ahora te he
preparado esto, a ver que te parece”.
Es una
delicia, pero tampoco es inocente. Como subas tres veces, como a la tercera copa
de buen vino, ya notas que te la está jugando y debes saber parar. I’m in love
with it.
Nunca será lo mismo pero os invito de verdad a que probéis ni que sea virtualmente esta maravilla:
Y
finalmente llegó la hora de cierre del parque que dedicamos a verlo desde las
alturas de la EuroTower para después dar nuestro último paseo en una especie de
AeroMagic como el del Tibidabo.
Completamente
alucinados (especialmente yo) con Europa Park, nos despedimos hasta el día
siguiente. Tocaba una pausita en apartamento (Marc y yo), mientras Raúl y Oriol
compraban nosequé. A su vuelta… cenita simpática en Après-Park, un restaurante
cercano donde Oriol conoció a un doble de Matt Damon, no pudo evitar que sus
ojitos brillaran especialmente esa noche. Una vez más las cenas sacan todo lo
mejor de nosotros y no faltaron risas variadas y bromas arrastrando anécdotas
de los días acumulados.
Era de
noche y hacía frío, pero teníamos como siempre ganas de caches que llevábamos
mucho mono. Esta noche a pesar que fue escasa de cachés, sobretodo por el
terrible frío, se cumplió algo nuevo: Encontrar nuestro primer caché mientras
nevaba. Con él un par de fiascos en Kapilli la ermita y en una plaza donde
asomaron muchos vecinos espías, y un original caché que para firmar debía ser
dejando un CD.
Poco
antes de las 00:00 llegó el momento de dejarnos de cachés y frio, e irnos a dormir
para estar listos para nuestra segunda ración de Europa Park. Hubo un pequeño
acuerdo de separarnos por primera vez. Marc y Raúl dormirían algo más y Oriol y
yo (más agónicos) llegaríamos al parque a primera hora.
Vuelta
al apartamento, todos a sus puestos, pijamas a punto y … Sweet Dreams…










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