domingo, 14 de abril de 2013


Día 2 – Holiday Park. Feo! Pero con la mejor coaster del mundo.

06:00AM – Falta más de hora y media para levantarse pero me despierto de repente con el corazón latiendo a 120 pulsaciones por minuto. Hoy empiezo la casa por el tejado: Me enfrento a la considerada mejor coaster del mundo, Expedition GeForce, y será lo más chungo que monte en este viaje (caídas libre aparte)

Por si fuera poco, la idea es subirnos a ella en cuanto entremos al parque y según palabras de Oriol que ya la conoce, la sensación de caída del primer Drop (primera bajada) con una inclinación de 84º desde 53 metros de altura y con giro de 90º en sus primeros metros:  “Es como lo más parecido a un suicidio ‘controlado’ y bastante más potente que Hurakan Kondor” (La caída libre de 100m de Port Aventura que sigo temiendo tras haberla montado en dos ocasiones)

Las palabras de Oriol se repiten una y otra vez, y me cuesta conciliar el sueño, me digo a mi mismo que solo es una coaster y todas las que he montado han sido chulas, así que nosecomo me vuelvo a dormir hasta que llega la hora de levantarse y entre ducha y ducha se prepara el desayuno, con azúcar suizo incluido J

Es hora de salir, el tiempo amenaza frío y lluvia pero de momento no cae ninguna gota. El handicap del día es que Holiday Parc no es un parque demasiado atractivo. En pocas palabras… si no fuera por Expedition GeForce (EGF) no iríamos, pero esta coaster y en general todas no funcionan a bajas temperaturas. Es posible que si no rebasamos los 4.5ºC no abran EGF lo cual sería catastrófico entre otras razones porque Raúl básicamente aceptó hacer este viaje para probar EGF. Tuvo una oportunidad anterior pero no llegó a subir porque unos meses antes que él subiera la cerraron por problemas técnicos y estuvo algunos meses detenida, así que no pudo subir. Imaginaos como seria pringar otra vez con EGF.

En el coche, intento sacarme los nervios haciendo unas risas y empezamos una ronda de festival del humor con chistes y tonterías varias. La temperatura ambiente aumenta según avanza el día y al llegar a Holiday Park estamos por encima de los 5ºC .Estoy más tranquilo pero sigo teniendo bastantes nervios.
Son las 10:00AM, y parece haber poca gente en Holiday Park, en taquillas nos dicen que EGF estará cerrada … peeeeroooo… que prevén que se abrirá a lo largo de la mañana. Nos miramos dudosos y decidimos entrar finalmente. Tampoco tenemos muchas más opciones, no?

Holiday Park es un parque horroroso, y perdón, pero es que es feo, por definición de feo. No solamente destila antigüedad por los 4 costados sino que encima no hay caminos o edificios tematizados ni nada. Básicamente es un solar que tiene atracciones entre vegetación random (ver foto) y poco más. El día gris del cielo no le beneficia en absoluto. Apenas unos metros desde la entrada ya se levanta una de mis peores pesadillas: “Anubis Free Fall” la caída libre casi fotocopiada a la de Port Aventura. Desde luego eso no mejora mis nervios, pero el hecho de que EGF esté cerrada me permiten por lo menos hacerme una idea de lo que me tocará si finalmente deciden abrir.

A pesar de estar cerrada las ansias de subir a EGF son tantas, que nuestros pasos nos llevan a la entrada, pasando bajo las vías y, en mi caso, enfrentándome a la visión del primer drop de 84º. Allí en la entrada hay un par de operarios que le comentan de nuevo en alemán a Oriol que suponen que EGF abrirá pero no saben cuando. Raúl y Oriol han trabajado en Tibidabo y leen entre líneas… “Esto estará cerrado hasta que suba la temperatura y veas que se hace algún test”. (Y desde luego en EGF no había absoluto movimiento y menos, de carros ‘rideando’ el recorrido)


Marchamos a ‘entretenernos’ con el resto del parque. La primera parada es Holly’s Wilde Autofahrt un tipo de coaster llamada “Wild Mouse” bastante típico en parques pero relativamente poco conocido para gente de Barcelona (porque que yo sepa no hay ninguna) donde una góndola de 4 plazas recorre unas vías con curvas muy cerradas que acaban en diferentes subidas y bajadas. Esta concretamente hacia un poco de pupita lateral con tanta curva. Risas seguras y gritos de agonía asegurados.

A su lado otra coaster (mala por lo que me dijeron) SuperWirbel que al igual que su vecina EGF estuvo cerrada, supongo que por temperatura y esta sí que no abrió en todo el día (un crédito perdido pa’mi), luego una atracción de “mareo gratis” llamada Bounty tower, que consta de una altísima torre con 4 brazos de 4 góndolas que van girando. No resultó marear tanto como parecía.

Y poco a poco el día se fue sucediendo sin que EGF asomara la cabeza, pasamos por los Devil’s Barrels, la típica de tronquitos acuáticos pero con un momento “ahora de espaldas” muy divertido. Luego una “dark ride” (atracción oscura) de tipo castillo encantado con góndolas móviles llamada Falkenstein Castle. Fea, fea, fea, fea, a pesar que era de muñequitos que se movían. Bastante cutre y muy antigua.

Hubo también un momento ludopatía para Marc, el pobrecillo se gastó 4 euros, ganó tickets para una bolsa de tres globos (Ole la generosidad!) y encima se quedó sin ellos, porque perdió uno de los tickets.

Ya casi habíamos acabado el parque, ya veis que pequeñín es, así  que mis compañeros dijeron entonces de subir a la caída libre Anubis Free Fall, pero aquí una vez más (y acrecentado por los nervios que seguían latentes si finalmente abría EGF) no me vi en absoluto preparado y no tuve el valor de subir (y achievement perdido para mí) aunque les filmé en video.
Y hora de comer sin atisbo de movimiento en EGF, sablazo de 8 euros por un plato de spaghetti y risas generales en la comida, tras la cual atacamos la recta final (y mejor) del día del parque. Empezamos con el Achievement Humillación (subir en una ride infantil rodeado de niños) subiendo a una Free Fall infantil de apenas 8 metros que no resultó ser tan inocente como parecía y hasta tuve un momento Popo por ser una
free fall.

Luego más agua, The Roaring River del tipo río con rápidos como los de port aventura, pero quizá más divertidos y con más posibilidad de remojo. En esta, Marc no montó, y la repetimos de nuevo (Achievement Natillas completed). En la segunda ronda vimos a Marc de lejos así que llamadita y una tercera ronda con Marc. Risas, troleos y remojos a bajas temperaturas, gratis.

EGF seguía cerrada, pero en su lugar abrió otra atracción de las potentes que al final resultó ser muy chula para mí y muy poco para el acrofóbico Raúl que odia las alturas: Lighthouse tower una clásica de “cadiretes” típica solo que a 80 metracos de altura. Preciosa pero JODER QUE FRÍO a 80 metros y sin guantes! … Y luego de probar el jodídisimo barco pirata tipo Tibidabo (Al que Marc tampoco subió –Thank God- porque, joder como le pegaba el operador … Diós! Sin duda el más barco extremo que he subido) … Marc nos dice… “Amigos EGF en pruebas” … No Jodas! … Y efectivamente! El carro de EGF danzaba arriba y abajo por los raíles de la estructura.

En este momento, y supongo que tras la descarga de adrenalina de las tres últimas rides, me di cuenta que había llegado un momento crucial en esta aventura, y hasta me apetecía probar EGF. Los nervios, aunque latentes, ya no eran de Nonono sino de “Venga que tu puedes”. Los 3 col.l.l.legas se pusieron a correr como si no hubiese mañana hacia EGF y me quedé super atrás (que uno ya tiene una edad) mientras pensaba. Toma! Yo que quería tomarlo con calma y encima me toca correr hacia la muerte!

Y llegó el momento. Había silencio en la cola. ¿Por que? OBVIO! Raúl y Oriol tenían un Achievement personal que les impedía mediar sonido alguno hasta la finalización y salida de la coaster. Yo me quedé por tanto con Marc en “first row” (primera fila) mientras que los colegas se iban a “last row” que provoca bastante más subidón de adrenalina en el primer drop.

Marc podría escribir una crónica alternativa de la cantidad de suspiritos “ufff” que lancé en esos 5 minutos de espera para subir a EGF. Ya dentro y con el arnés bajado de la coaster, el esfínter me traicionó y un olorcillo a tufo pedete se alzó en el aire. Marc no sabía muy bien si partirse el culo o patearme la cara (optó por la primera opción) hasta que aquello empezó a subir por el lift camino de los 54m. de la cima.

Amigos. Que eterna se hizo aquella subida de apenas 30 segundos. Donde híper ventilé lo que no he híper ventilado en mi vida. Marc no se que me decía y yo solo atinaba a decirle “Te quieres callar! … Te quieres callar!”. De repente recuerdo el gran mastil que hay en la cima. Era el momento… 2 segundos… 1 segundo… Recuerdo que grité “Te odio Marc… Te odioooo” …AAAAAAARRRGGGGHHHHHHHHHHHHH …


Y entonces ocurrió. Aquel carro se quedó vertical totalmente bajando a impensable velocidad. Solo veia como el suelo se acercaba cada vez más rápido… Recuerdo de nuevo el repicar de las palabras de Oriol …“UnSuicidoControladoUnSuicidoControlado  UnSuicidoControlado”  … y en apenas 3 segundos ya estaba. Recuerdo el momento Airtime (la via sube y baja como una joroba) a continuación porque la segunda bajada también era potentilla. Luego el resto de la coaster pasó se confunde entre mis sensaciones, que en ese momento volvía a ser de control como en otras coasters a las que he subido. La tensión acumulada me hicieron hasta que se me cogiera rampa en la pierna, pero no fue nada grave. Una vez frenada la coaster, suspiro gordo y de dentro salió un chillido: “I survived” y oí algunas risas en las vagonetas traseras.

Y sí! Había subido a Expedition GeForce, en first row y no solo había sobrevivido sino que me había encantado. Por alguna extraña razón me pareció mega exagerado todos aquellos comentarios de 4 veces más fuerte que Huracán Kóndor… Suicidio controlado. NO! … Ahora que la he rideado varias veces y en distintos carros la verdad es que no me parece tan fuerte como me la había pintado yo en mi cabeza.

Luego de esta hubo una segunda ronda de EGF, esta vez en vagoneta del medio y esta vez sí , sin Popos y disfrutando cada tramo, cada airtime y cada tirabuzón. Luego le siguió una pausa técnica que aprovechamos para ver un horrible show de fakirismo y… en mi caso… pegarme otra vuelta en la Wild Mouse y en los tronquitos.


Luego, más EGF completando achievements de Last Row y con brazos levantados. No se muy bien cuantas veces subí a EGF pero creo que 4 o 5 seguro! Raúl y Oriol muchas más. Una vez empiezas y sabiendo que va a costar volver a este parque, llega a viciar. Os dejo que la rideeis ni que sea virtualmente, la considerada mejor coaster del mundo:
 
Se acercaban las 18:00 y estábamos a 150 km del apartamento, era el momento de despedirnos de EGF y de Holiday Park con un montón de deseos al fin cumplidos y muy buen rollo en general (y es que aunque nublado y frío, el tiempo se comportó maravillosamente sin caer una sola gota)


Me tocaba conducir, hicimos unos caches en la salida del parque y enfilamos con rumbo no muy claro hasta algún sitio donde se pudiera cenar a las 20:00 de la tarde (ya se sabe que fuera de España la hora de cenar es muy pronto)

En ocasiones cuando conduces un coche lleno de gente, más vale que intentes concentrarte doblemente en lo que haces si no quieres ser machacado por cada error que cometes. Piensas: A ver si os dormís coño! Y no! No se duermen! Este fue uno de esos momentos. Parecía que tenía tres profes de autoescuela evaluando. Todo empezó cuando alguien dijo: “cada vez que cometes un error, un gatito muere”… Y ya está liada… cada frenazo, cambio brusco de marcha o similares alguien hacia: “Meeeohhh” … al final me reía y todo pero que pesadez, Diós! … Otra de las tonterías que aguantan tras el viaje. Puto “Meoooh”…

Con todo esto llegamos a un pueblete sobre las 20.00, La Wantzenau, pero no aparentaba que hubiera un lugar baratillo donde cenar tranquilos, mirando el GPS vimos un nombre que nos llamó la atención “Bufalo Grill” en Vendenheim. Hubo una apuesta donde Marc se apostó sus partes a que acabábamos en un descampado, sobretodo tras pillar el camino que el GPS indicaba… Y perdió sus partes... J . De repente apareció un gigantesco centro comercial tipo BarnaSud y el Buffalo Grill resultó una cadena archi-conocida en Francia. Tipo Foster’s Hollywood.

Fue momentazo también descubrir que había WIFI gratis (llevábamos dos días sin Internet) y por un momento todos estábamos con los moviletes ticticitic. La comida a mi me encantó, el precio y el lugar bastante bien. Lo malo, las, creo que 2h que tardaron en servirnos. Aún y de vacaciones, nos llegamos a desesperar.

Fuera ya del restaurante, tomó el relevo Raúl en la conducción hacia La Wantzenau, donde nos esperaba una apetitosa ruta nocturna de caches cerca de un laguito. Lo que no contamos es que haría bastante frío y una suculenta serie de más de 20 caches se tuvo que dejar en 8 (que tampoco está tan mal)

Así que cansados del día, y con frío calado en los huesos nos fuimos al apartamento en el que creo que en “cero-coma...” todos fuimos raudamente abrazados por Morfeo sin un solo instante de tregua. Mañana nos esperaba Europa Park. Que grande... Dios!

No hay comentarios: